Angustia.

Sigo sin poder.

He abierto la caja de nuevo, varios meses después, y al poco rato ya estaba notando cómo crecía la rabia. Y algo más. Adrenalina, manos frías. La misma sensación que cuando ella hablaba.

Soy alguien racional, de verdad. Ha pasado tiempo, no hay peligro, ya está todo asumido. Y sin embargo... Otra vez.

¿Qué hago? ¿Me confieso? ¿Acudo a un psicólogo? ¿Es mejor obligarse a mirarlo, a ver si la costumbre hace que deje de doler, o destruirlo todo para que no ocurra de nuevo?

No está superado, no. Está escondido.

4 comentarios:

•Lola• dijo...

No hay que forzar un sentimiento que quizás todavía no surge. Podrán haber pasado meses, pero cada uno tiene sus tiempos. Para mí lo mejor es seguir viviendo y dejar la caja en suspenso. No tomar decisiones apresuradas que quizás no llevan a nada y esperar.

lunasyhormigas dijo...

Yo lo tiré todo en un arranque de irracionalidad.
Qué le vamos a hacer soy de letras, ajjaa.

Como te dicen por ahí arriba cada uno tiene sus tiempos, para qué correr.

Fincayra dijo...

¿Y aceptarlo?

*Total, las máscaras acabarán desapareciendo...

(muak)

La estatua del jardín botánico dijo...

¡Dios! Todo esto es muy curioso, ¿sabes? Ayer tuve una sensación similar. El pasado, de pronto, y al final igual que al principio. Salí corriendo.