No necesito ser nada tan exótico como una avestruz. En días como hoy, me conformaría con poder meter el hocico debajo de alguna manta y así, quizás, no tener frío.

4 comentarios:

}{(((º} ¨ºo.O dijo...

¡Una rata sin pelo!

Art. dijo...

Se les volvio a ir la mano a los de la pelu. Una toalla y una chaqueta para que dejase de tiritar :(

Inma Cañete dijo...

Y desaparecer, olvidarse de todo y que todo el mundo se olvide de ti... Es lo que pasa después de cortarse el pelo, ains.

La estatua del jardín botánico dijo...

Jejejeje. Me siento muy identificada con el comentario de Ladelmedio. Sí, yo también he tenido tardes nefastas en la peluquería.
Cómprale un chubasquero, que vuelvo la lluvia. ¡Qué digo! Lleva aquí toda la tarde.